Consiste en retirar el pene de la vagina
en el momento previo a la eyaculación.
Es un método muy poco efectivo:
20 – 30 % de fracaso por 100 mujeres por año.
El motivo del fracaso es que muchas veces
hay retardo al retirar el pene y por consiguiente
cae algo de semen en la vagina, por otro lado,
el fluido pre-eyaculatorio contiene espermatozoides
y aunque se retire a tiempo, siempre habrá
una cantidad mínima de espermatozoides en la vagina.